No es una de esas decisiones de antes. Antes era sólo esperar por la comida, volar de cuando en cuando por los cielos cercanos, con afán de valerse por uno mismo pero siempre con la confianza y seguridad que al volver a casa tendría un refugio seguro con todas las necesidades y comodidades que puedes buscar. Volabas también por cielos lejanos, explorando, conociendo, probándote a ti mismo que tan alto puedes llegar, que tan fuertes son los vientos que puedes soportar o que tanta lluvia puedes aguantar. Haz estado viviendo bajo esas alas protectoras, que si bien cada vez más te protegen menos, siempre están pendientes de una posible caída. Siempre están velando porque caigas en la menos cantidad posible de errores y que al caer, puedas aprender de ellos sin volver a cometer ese error. A veces, con el afán de ser independiente, vuelas sólo, sintiendo que nada más puedes aprender y que conoces todos los lugares a los que volarás, sin embargo llegas a llanuras nuevas que desde lejos lucen como nuevos terrenos donde hay muchas más oportunidades como peligros. Cometes errores y los vuelves a cometer, esto lo haces ya fuera de manto protector y te hace más fuerte, lo fuerte suficiente para poder ir yendo más lejos cada vez, un paso más después de cada error, después de cada tropiezo te haces inmune a esos ataques y desarrollas escudos para impedir ser dañado por lo que te afecto en el pasado, eres una nueva creatura, con nuevas capacidades y listo para volar. Resta solamente que quieras hacerlo.
Al empezar a volar por tu cuenta, las opciones sobran. Tus planes esta definidos pero tu decisión no. Cada uno de los posibles caminos te puede traer diferentes resultados, cada uno requiere diferente nivel de esfuerzo, riesgo, incertidumbre, recompensas, felicidad. En la mente tienes tu situación ideal, no ves otro panorama mejor para ti, este proyecto de tu vida puede ser lo que siempre habías soñado, pero los involucrados tienen que estar felices con tu plan para integrarse a él y sientes que es muy temprano para invitarlos. Se acerca el final de algo para traer el principio de muchas cosas más. Tu plumaje esta completo, falta dar los últimos paseos por los cielos seguros para después emprender el viaje sin más ayuda que tu par de alas y las de ella. Porque el final, o mas bien al principio del nuevo vuelo, el cielo se abre infinito no como una bóveda celeste, si no como una apertura sin límites a un universo de posibilidades.
lunes, 13 de abril de 2009
sábado, 4 de abril de 2009
puedo asegurar aver visto esa fuente
Puedo asegurar aver visto esa fuente antes.. talvez ayer.. o el dia anterior a ese.. quiza fue hace un mes.. o la semana despues del cumpleaños de jose.. tiene algo tan distintivo y peculiar.. que realmente pudiera asegurar averla visto antes..Tal vez la forma en la que el agua cae lentamente haciendo curva entre sus lineas.. o la forma en que los pajaros paran a tomar agua de la parte mas alta, sin mojarse siquiera un poco.Esto seguro averla visto antes.. ya se! Tal vez es ese arcoiris que he visto millones de veces.. reflejado en esa fuente…!Aunque.. ayer estaba nublado.. noo no creo que sea eso Tal vez la vi antes.. pues antes no estaba nublado .. Bueno.. pero recordar un arcoiris no me sirve para asegurar que vi esa fuente.. Alomejor nunca vi la fuente.. simplemente veia el arcoiris.. tal vez era eso No no creo sea eso.. aveces paso de noche aveces de dia aveces despues de desayunar .. aveces olvido algo y vuelvo a pasar por aquí, otra veces corro algunas camino.. aveces volteo hacia arriba.. algunas otras canto, en ocaciones pienso en otras simplemente … simplemente paso por aquí. Ese arcoiris no siempre esta ahí.. y si estuviera.. lo recordaria.O pudiera ser que este ahí y no lo vea?Pero, bueno. Si es qque en verdad la he visto antes y es tan peculiar .. por que no la recuerdo?
jueves, 2 de abril de 2009
Macias Parra
Se pierde el interés? La capacidad de asombro? La necesidad de nuevas emociones? Se pierde esto con la edad?Mis abuelos se separaron hace unos 25 años, mi abuelo salio de su casa, influenciado por la organización Federico Schiller, a intentar cambiar el mundo en pocas palabras, desafortunadamente no lo logró. Después de abandonar su primer hogar, conoció a otra mujer con la que ahora vive en Hermosillo. Mi abuela vive en obregón, “soltera” y feliz. Hace 3 días lleve a mi abuelo a Empalme y me dijo: Sabes que? Síguete derecho hasta Obregón, voy a arreglar las cosas con tu abuela, muchas cosas entredichas, muchos malentendidos hay entre nosotros, yo me fui de la casa para crear un mejor entorno para ellos, para tu abuela, tus tíos y tu mamá, pero no pude. Todo lo hice para que ellos vivieran mejor, lo hice por ellos. Los últimos 25 años he estado pensando en ella, en que habrá sido de ella, en que hubiera pasado si estuviéramos todavía juntos y nunca hubiéramos dividido caminos. Llévame a Obregón. Llévame a ver si algo todavía podemos hacer o mínimo decirle lo que he sentido y siento, esperando un -yo también-.Finalmente llegamos. Mi abuelo volteando a todos lados, recordando, uniendo sus recuerdos de la ciudad con las nuevas construcciones y modificaciones que su Obregón había sufrido, pero que a pesar de tantos cambios seguía siendo lo mismo. El mismo me condujo hacia la casa de mi abuela. Casa vieja, tan vieja que el mismo iba a visitar a mi abuela allí cuando novios. Otra vez su cara, no imagino la cantidad de recuerdos que le venían al ver otra vez la fachada de la casa, diferente sólo por un improvisado techo de lámina que protege a los carros del sol. Cuántas memorias tenía el con ella en esa casa? Por qué tenía los ojos tan abiertos? Muy a mi estilo toque la bocina del carro antes del timbre, para cuando llegue al portón con mi abuelo ella estaba ahí, en vez del típico saludo regresó a su casa, cruzando el pasillo al aire libre. Mi abuelo me volteó a ver, confundido, pensando si su decisión de seguirse hasta Obregón fue la mejor. Mi abuelo espero en el quicio del portón mientras yo fui con mi abuela. Me golpeó esperando que me doliera. En realidad me dolió más de lo que esperaba, pero no fue el golpe. Mi abuela estaba llorando, mis ojos nunca esperaron ver eso, pero así fue. Su respuesta a mi “que pasa?” fue sencilla. –Yo estoy muy bien, a mis 80 tengo salud que muchos quisieran, nietos estupendos, vivo a gusto y nada me molesta más de la cuenta. Ahora llega él y otra vez, después de irse sin decir nada y luego me entero de su otra hija, no es tan fácil llegar así sin más después de todo lo que pasó. Entra mi abuelo. Un silencio incómodo me invito a salir de la habitación no sin antes ayudar a mi viejo abuelo a sentarse en la cama, junto a ella. Al salir de ahí me lleve una tierna imagen, mis abuelos sentados uno junto a otro sin poder verse uno al otro, sin querer verse uno al otro.Nada de esto sucedió, mi abuelo se había quedado en Empalme.
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